domingo, 6 de junio de 2010

LAS VÍCTIMAS DEL SILENCIO




    Todos nos hemos horrorizado con las historias que inundan los diarios de todo el mundo hablando sobre los casos de pederastia en la Iglesia Católica, a muchos les ha tomado por sorpresa aunque para algunos era como la canción del Héctor Lavoe: el periódico de ayer, noticia pasada. Ahora vemos como el show mediático - los medios son especialistas en armar circos inmediatamente- nos presenta una serie de víctimas que han decidido dar un paso al frente y revelar sus hórridas experiencias de abuso dentro del lugar que les prometía regocijo espiritual y secreto de confesión a sus pecados.



     Cada vez salen más y más casos, no sólo de abusos a menores, sino de mujeres que también han pagado con su cuerpo la fe que profesan salen a la luz pública. Ahora conocemos casos de sacerdotes que para poder ascender en su carrera han tenido que dar otro tipo de muestras de entrega a la vida sacerdotal.  Y así, un sinfín de hechos delictivos que empañan la fe en una institución que por siglos ha liderado el camino espiritual de millones de seres humanos. Pero hay una enorme cantidad de víctimas que no han podido alzar su voz. ¿Cuántos niños se han suicidado por culpa del trauma de ser abusados? Nadie se pregunta por esos casos. ¿Cuántos menores han apagado su vida por el sentimiento de culpa y la rabia de ver sus vidas y su fe ultrajadas, indefensos ante un aparato legal que defiende al abusador y condena al que lo delata? ¿Cuál es el precio de su silencio y de su muerte? Les aseguro que en muchos seminarios, monasterios, conventos y colegios católicos la deserción escolar se avala con cartas de defunción. Recuerdo que cuando estaba en secundaria el padrecito que nos daba clases de religión, el único que me ha inspirado confianza,  acabó con su vida en su seminario al enterarse que un superior, que lo había acosado por años, llegaría a dicho lugar como su jefe nuevamente.

       Por otro lado, cuantos cheques de ayuda a "madres solteras" no salen de muchas arquidiócesis mes a mes. ¿Quiénes son los padres de esas criaturas? ¿Qué interés tiene la iglesia en mantener a mujeres que no planifacaron su maternidad? ¿Cuántos niños se ven forzados a desconocer su origen para no causar escándalos en sus comunidades? ¿Esas víctimas quién las cuenta? Y no nos olvidemos de las miles de mujeres que han tenido que practicarse abortos para no desatar la furia de la iglesia, y cuantas no habran muerto en el intento.



           Ha llegado la hora de ajustar cuentas, de que el karma se revierta. Así como la iglesia se dió la libertad de acabar con la vida de muchas personas durante la inquisición -por ejemplo durante ese período perdieron la vida más de 6 millones de mujeres- es momento de mandar a la hoguera a los traidores de su doctrina. No exigimos castigos gratuitos, sino que apliquen el peso de su ley con el mismo rigor que lo hizo la Congregación de la Doctrina de la Fe con aquello que opinaban diferente a la curia. Como dicen en suramérica: ¡lo que es igual no es trampa!


             Por el momento pidamos por el alma de todas esas víctimas del silencio y la indiferencia, elevemos una plegaria por todos los bastardos que andan por alli sin conocer a sus progenitores; por todos aquellos hombres y mujeres religiosos de corazón que tuvieron que entregar su cuerpo antes de entregar su vida al Señor; por todos aquellos que no pudieon alzar su voz para denunciar y prefirieron entregar su cuerpo, hecho a imagen y semenza de Dios, a las drogas y la prostitución. Recemos por las ánimas de tantos infante abortados o mujeres temeros de que el peso de la "ley de Dios" le cayera encima.  Por último guardemos un minuto de silencio por todos aquellos que escogieron la muerte como salida a su vergüenza y  a su dolor.

sábado, 5 de junio de 2010

EXODO GAY DE COSTA RICA

        Hace cuatro años salí de Costa Rica por razones personales, al principio no me sentía muy cómodo extrañaba mucho a mi gente, el nível cultural y por supuesto, los sabores y los olores. Viví primero en Venezuela, la tierra del omnipotente y omnisciente Hugo Chavez, no se imaginan cómo es vivir con la tenisón de que algo inesperado pase las 24 horas del día y los siete días de la semana. Es un horror. Después salí de allí hacia Ecuador, un lugar súper inestable políticamente hablando, y dónde la educación no ha sido prioridad de los mandatarios de turno, además de respirarse una desunión y falta de identidad como nación únicas. Ahora vivo en México D.F, donde la verdad me siento muy a gusto, a pesar de la inseguridad y todo lo que los demás creen que ocurre. A veces me entra la cabanga por mi tierra pero ya es cada vez menos, sobre todo cuando veo cómo dan el lujo de hacer consultas popualres en asuntos de unos pocos. ¿Ésa es la Cosa Rica de la paloma de la Paz de Osquitar?



         Yo propongo un proyecto migatorio LGTB que organice un éxodo masivo de "titas" y "titos" de Costa Rica, a países donde son aceptadas las uniones gais. Es decir, la gente merece vivir en aquellos lugares donde sean personas jurídicas, o sea no vivir como personas sin ley. Acá en México se verían divinas y divinos caminando por Zona Rosa; podrían vivir bronceadas y con una comida única en Sitges, España; se comerían excelentes trozos de carne en Argentina, donde hasta el que recoge la basura parece un modelo de Calvin Klein; leería y se doparían de lo lindo en Bogotá, además de poder ver lo mejor de la moda latina cada año en su Colombia Moda; y finalmente le podrían dar un excelente uso a la lengua en Canadá, donde hay que ser bilingüe a pulso.

        Sólo con un éxodo masivo gay en Costa Rica hacia el mundo moderno, lograría que los ticos realmente valoraran a los pequeños grupos. Bien dicen: nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde. A esos 51 100 km cuadrados se le perderían mucho en las letras, el color, el sabor y el olor que los caracteriza. A mi ídolo Chavela Vargas, la insultan y odian todavía algunos por allá, ¿y cuál fue su pecado? ¿ser lesbiana o tener una voz fuerte y retadora? Me tocó ver un homenaje a la señora Vargas en el hermoso Teatro de la Ciudad de México, donde en el guión la gran actríz Patricia Ryes Spíndola le preguntaba sí ra tica, a lo que Chavela contestaba con un rotundo no. Reconozco que en ese momento sentí una punzada en el pecho... pero era cierto Chavela Vargas no baía podido ser lo que es, si s hubiera quedado luchando contra una sociedad prejuiciada. Suena fuerte pero es así.
 
 

 
         Invito a la gente de ese grupo a que piense en su futuro, en el amor y la tranquilidad. ¿Vale la pena seguir oponiéndose a algo que alimentamos con la resistencia? Ya lo decía el maestro Carl Jung: a lo que te resistes, persiste. NO conviene malgastar la energía en buscar aprobación, cuando se puede perseguir la realización y la comodidad. Es sólo una simple opinión creativa de mi parte. No pemitan que unos pocos decidan sobre sus vidas. Pero sí eso sucede, si una mayoría decide no permitirte tener una ley que te ampara, recuerda que hay un Universo afuera de ese territorio que tiene mucho qe ofrecerte. Sal, crece y conviertete en alguien por el cual Costa Rica tenga que sentirse orgullosa y pedir una disculpa... si es que la brindan.