jueves, 17 de marzo de 2011

LECCIÓN DE AMOR Y UNIÓN

            "Entre más conozco al hombre, más quiero a mi perro"; dice el conocido refrán.

         Quedé realmente conmovido después de ver este vídeo de un perro sobreviviente al terremoto y al tsunami en Japón que decide no dejar solo a su malherido amigo. Y nosotros, los hombres seguimos gritando a los cuatro vientos que somos la raza más evolucionada del planeta... ¡Qué absurdo! Nos cuesta sentirnos uno con los demás, nos rehusamos a pensar que todos somos parte de un gran engranaje donde cada pieza encaja a la perfección y realiza una misión única e irrepetible, negar esto es negar la existencia misma.

http://www.youtube.com/watch?v=2opJpwhxdJA

         Hechos como la tragedia en Japón, nos reafirman la vulnerabilidad e impotencia de los hombres frente a los embates de la naturaleza. A lo largo de nuestra civilización nos hemos obsesionado con conceptos como: el tiempo, el espacio, la perfección, el control, la quietud y el orden; hemos querido "enderezar" las cosas, hemos ido hasta el fondo de todo usando un sinfín de instrumentos para conocer "la verdad y la razón de la existencia sobre este planeta". Todo con el objetivo de manipular, de jugar a dioses, ¿y todo para qué?

         Lo hemos querido controlar todo, manejar la creación como un regalo para ser usado y tirado cuando ya no funcione... ¡Vaya forma de agradecer a Dios! -dirían algunos. Nuestro egocentrismo no nos permite ver y sentir la unión con el entorno, vivimos tan absortos en nuestra cotidianidad que perdemos el contacto con lo que nos rodea, la tecnología y todo lo que hemos construido ha apoyado mucho ese distanciamiento de los otros. No sólo nos alejamos de los demás seres humanos, nos apartamos de los animales, de las plantas, del mar, de la tierra y del Universo. Nos sentimos como un punto de genialidad desde donde parte TODO hacia el Cosmos. Realmente no sentimos los hijos de Dios. ¿Pero y los demás? ¿Qué pasa con todo eso que hemos dejado atrás?

          ¡Qué soberbia y qué ignorancia la del hombre! No terminamos de entender que lo que nos distancia de todo lo que existe es nuestra mente. Sí dejamos de pensar, dejamos de existir. Se nos hizo más cómodo tratar de entender las cosas que sentirlas y agudizar la intuición. Perdimos la capacidad de leer las señales que nos da la madre tierra para poder sobrevivir.

            Nos falta mucho, querida raza humana, para autoproclamarnos el pináculo de la creación, es verdad que sabemos mucho, pero sin duda ignoramos más. Aprendamos de grandes acciones como las de este perro, que a pesar de tener todo en su contra, jamás abandonó a su amigo, a esa otra parte de él. Su fe y su intención dieron el resultado merecido, ahora se recuperan de la tragedia a la que sobrevivieron.

            Por eso hoy más que nunca, quiero abrazar a mis perros y decirles, con el corazón en la boca, cuánto los amo, los respeto y los siento como parte de mi, tanto como yo soy parte de ellos. El camio de consciencia empieza con pequeña acciones, hasta yo que soy tan escéptico estoy convencido de ello.

            Amor para todos!!!! 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

....una gota de agua constante llenó los océanos... tú llenarás los corazones vacíos y te escucharán... saludos mi Arroyo...

El guante dijo...

Amén amiga, te mando mucho amor!!!

Unknown dijo...

tenes razon ese video del perrito fue impresionante debemos mas q tratr solo de buscar ser mejores q los demas apoyarnos para salir adelante !!!!

El guante dijo...

Así es Lau!! Entendernos e interconectarnos es sin duda el reto del milenio!!

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